Lunes 26 de Octubre, última semana del mes, aunque es temprano para empezar a hacer balance del año y más porque hay cosas importantes en juego todavía.
Por primera vez puedo decir que me siento raro, y digo por primera vez que lo siento porque generalmente me lo otorgan como una característica de mi persona a la cual yo defino como incorrecta. Mi sensación tiene que ver con un estado de animo, me siento ansioso, muy ansioso y la pregunta que me hago es ¿de que? Y ahí surge la rareza, porque al momento de no saber la respuesta me pongo a pensar que no tengo idea de cual es la espera, y ya ahí me pone de mal humor la situación. Generalmente (o por lo menos mis expectativas) uno siempre espera algo y eso hace que el reloj vuele, como me decían mis abuelo de chico, “disfruta que la vida vuela”, entonces al esperar eso tan importante la ansiedad hace que tu vida se enfoque en almanaques que no paran de ser tachados hasta llegar a la fecha.
Me siento raro cuando tengo ratos libres, dos horas antes de ir a trabajar, ¿En que puedo llenar ese espacio vacío? Estudio, trabajos para entregar, preparar las clases a mis alumnos… mucho y poco, porque cuando no hay ganas, lo mucho se hace nada. Preparo el mate, leo el Ole en Internet, doy vueltas hasta que comienzo a escribir, y acá estoy… letras que forman palabras, palabras que forman frases y frases que después terminan publicadas en este blog.
Se me hace difícil explicar a veces porque soy el raro de mi familia, el raro de mis amigos y tantas veces fui el raro para algunos amores. “Que en vez de tener una respuesta siempre tenes una pregunta… que si todos doblan a la derecha vos doblas a la izquierda, si todos están de acuerdo vos no… siempre llevándole la contra a tu Papa, etc, etc ,etc…” ahora bien… nunca soy contra de nadie, solo opino diferente y me encanta ir al debate, creo que nací para debatir con mi papa, ya es algo natural. Hay quien dice que no son normales algunos de mis actos, que mi novia es muy buena, que mis amigos son de fierro y que mis padres tienen ganado el Nobel de la Paz. No dudo de ninguna de las tres cosas, pero eso no significa que este de acuerdo, creo que soy normal, como el que esta leyendo este blog o como cualquier persona que sienta lo mismo. La rareza es una distorsión de lo ideal, todos rompen ese molde… nadie quisiera ser perfecto, ni podría imaginarlo. La vida es un conjunto de espacios fragmentados, que uno suele desperdiciar, lo raro no es doblar a la izquierda, ni aprender a opinar distinto, ni ser (en pensamientos) de otro color… lo raro es no aprender a disfrutar de eso que me enseñaron mis abuelos de chico que no corre, sino vuela.
Por primera vez puedo decir que me siento raro, y digo por primera vez que lo siento porque generalmente me lo otorgan como una característica de mi persona a la cual yo defino como incorrecta. Mi sensación tiene que ver con un estado de animo, me siento ansioso, muy ansioso y la pregunta que me hago es ¿de que? Y ahí surge la rareza, porque al momento de no saber la respuesta me pongo a pensar que no tengo idea de cual es la espera, y ya ahí me pone de mal humor la situación. Generalmente (o por lo menos mis expectativas) uno siempre espera algo y eso hace que el reloj vuele, como me decían mis abuelo de chico, “disfruta que la vida vuela”, entonces al esperar eso tan importante la ansiedad hace que tu vida se enfoque en almanaques que no paran de ser tachados hasta llegar a la fecha.
Me siento raro cuando tengo ratos libres, dos horas antes de ir a trabajar, ¿En que puedo llenar ese espacio vacío? Estudio, trabajos para entregar, preparar las clases a mis alumnos… mucho y poco, porque cuando no hay ganas, lo mucho se hace nada. Preparo el mate, leo el Ole en Internet, doy vueltas hasta que comienzo a escribir, y acá estoy… letras que forman palabras, palabras que forman frases y frases que después terminan publicadas en este blog.
Se me hace difícil explicar a veces porque soy el raro de mi familia, el raro de mis amigos y tantas veces fui el raro para algunos amores. “Que en vez de tener una respuesta siempre tenes una pregunta… que si todos doblan a la derecha vos doblas a la izquierda, si todos están de acuerdo vos no… siempre llevándole la contra a tu Papa, etc, etc ,etc…” ahora bien… nunca soy contra de nadie, solo opino diferente y me encanta ir al debate, creo que nací para debatir con mi papa, ya es algo natural. Hay quien dice que no son normales algunos de mis actos, que mi novia es muy buena, que mis amigos son de fierro y que mis padres tienen ganado el Nobel de la Paz. No dudo de ninguna de las tres cosas, pero eso no significa que este de acuerdo, creo que soy normal, como el que esta leyendo este blog o como cualquier persona que sienta lo mismo. La rareza es una distorsión de lo ideal, todos rompen ese molde… nadie quisiera ser perfecto, ni podría imaginarlo. La vida es un conjunto de espacios fragmentados, que uno suele desperdiciar, lo raro no es doblar a la izquierda, ni aprender a opinar distinto, ni ser (en pensamientos) de otro color… lo raro es no aprender a disfrutar de eso que me enseñaron mis abuelos de chico que no corre, sino vuela.
Acabo de leer NO CORRE,VUELA y muchas veces me senti asi rara,sin ganas;sintiendo que voy al revez y creo que todavia no aprendi a disfrutar como te enseñaron tus abuelos que no se corre sino que hay que volar.
ResponderEliminarBUENISIMO
Despues de leer NO CORRE,VUELA me di cuenta que no disfrutamos del presente y vivimos corriendo.
ResponderEliminarESTA BARBARO