Hace unos días se me vienen cruzando varios temas para subir al blog y hoy me siento a escribir y parece que todo se ha olvidado, pero voy a tratar de recordar.
El martes a la noche viaje, me junte a cenar con mis ex alumnos de Ferre (pueblo de General Arenales), la verdad la pasamos muy bien, hacia casi un año que no los veía, los reencuentros de ese estilo creo que son para mi, sin dudas me encanta. Volví tarde y solo para Junín, anduve 12 Km. en un camino de tierra que pasa entre medio de los campos, mucho calor, el cielo totalmente estrellado y con pocas luces a mi alrededor, claro… como no me van a venir muchas cosas a la mente.
Pase por el campo de mi abuelo, aquel que iba cuando era chico y me tiraba de cabeza con mi hermana al tanque australiano, siempre me parecía que estaba sucio, pero si el abuelo Tete decía que se podía, yo ni lo dudaba. Un día me acuerdo que perdió un anillo importante, estaba amargado el abuelo y yo quería encontrarlo, pero claro… fue muy difícil, creo que finalmente él lo encontró.
La ruta me llevaba, con el vidrio bajo, ese olor a campo de noche que es tan difícil de explicar, pero el que lo sintió alguna vez sabe de que estoy hablando. Escuchaba el ultimo de Fito, no me convencía para el momento, pase a el nuevo de Iván y la verdad pobre en inspiración… hasta que me decidí por “Cordera Suelto”, sin duda fue la mejor opción, aunque Bersuit nunca fue mi estilo.
De ferre, y por el medio de los campo llegue a Ascensión, la “ciudad” estaba muerta, nadie en la calle, claro ya era la 1 de la mañana, empezando el miércoles… la pregunta seria ¿que hacia yo ahí? Pero bueno valió la pena hacer esos Km. de mas para compartir una cena con mis alumnos. Decidí pasar por la casa de mis abuelos, por la vieja casa de mis abuelos que hoy esta alquilada por un matrimonio… las luces estaban prendidas, el patio, la entrada y las plantas de alrededor parecían seguir igual, la verdad fue una sensación… Extraña. Podrán imaginarse a la velocidad que viajaba mi cabeza, recordando las noches que volvíamos con papa, mama y mi hermana para Junín, ahora me encontraba yo, en la misma ruta, seguramente las mismas estrellas que me miraban al volver cuando tenia 12 años… hoy eran 13 años mas tarde y estaba solo. Tres estrellas nuevas mas en el cielo que me miran y me pregunto ¿Serán conciente de todo esto? ¿Estarán al lado de cada uno de mis actos? Siempre me pregunto eso y me gusta creer que lo están.
En fin, cierro la noche escuchando a Cordera y pensando lo lindo que es viajar a los recuerdos, a la 1 de la mañana… con calor, cielo estrellado, cantando en medio de la ruta 65 “Ansiedad de buscar”, increíble sacudon.
“¿Dónde habrá luz en la cuidad
Capaz de iluminar tus sombras?”
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