Es increíble cómo puede variar el estado de ánimo de una persona a lo largo del día y quizás lo hace más increíble el hecho de que a veces, es imposible de manejar, por lo tanto llego a la conclusión, de que el estado anímico de uno, puede manipular nuestros días.
Voy a dedicar este post a un amigo, ya que su situación sentimental viene con ruedas, nunca se sabe para donde puede salir.
Mi amigo es un tanto pasional, y es por eso que muchas veces sale lastimado, se involucra demasiado y le cuesta aceptar las consecuencias. Tiene una lista de desastre por semanas, los miércoles suele acostarse con la persona equivocada y el jueves pide desaparecer.
Mi amigo juega su vida en excelentes condiciones, sin sacar ventajas y con un mazo de cartas bajo el brazo. Suele amar más de lo que él cuenta, y siempre tiene una historia para contar. Todos sabemos que le gusta llorar, aunque jamás nadie lo vio.
Si le roza la derrota, sabe disimularlo muy bien, aunque siempre a tu amigo se le nota. No se lleva bien con los fracasos, porque suele tenerle miedo, y a la noche se hace buches de alcohol para olvidarse de a ratos que sigue vivo.
Es increíble cómo puede variar el estado de ánimo de una persona a lo largo del día, y si no pregúntenle a mi amigo, que va arrastrando eso que los románticos llaman corazón, y lo más increíble es el hecho de que a veces no se puede manejar, por lo tanto llego a la conclusión de que el estado de ánimo, puede manipular nuestra vida… solo es cuestión de adaptarse al medio, como dijo Charles.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.