Dos personas pueden seguir una vida completamente diferente, en lugares diferentes y hasta con personas diferentes, pero siempre habrá un momento en el que se pongan a pensar que andará haciendo el otro. Las historias no solo están para contarlas, ni para recordarlas, sino que también están para vivirlas y muchas veces ocurre que uno siente que la historia no termina, por mas que los protagonistas estén en tempestades diferentes.
Si escuchas una canción, te preguntas que andará haciendo ahora y en realidad es una de esas preguntas absurdas que caen en las ya mencionadas heridas absurdas de esencias reales. Es real que ya tenemos más años que antes, más tiempo perdido de todo lo que hemos prometido, es que el amor tiende a conquistar, aun cuando el sentimiento conciente entienda que el límite ha sido alcanzado.
¿Como entendemos a aquellos que solo se quedan en recordar, en el anhelo de los ausentes, mientras el mundo sigue girando y el cajón de los momentos perdidos se va llenando?
Suelen ser absurdas aquellas heridas que uno provoca a si mismo, ¿Qué andarás haciendo ahora? ¿Cómo serán tus días? ¿Por donde estarás? Heridas absurdas, pero no dejan de ser reales… La esencia del corazón tiende a conquistar y para conquistar primero habrá que sentir que el limite es infinito.
Dos personas pueden seguir una vida completamente diferente, en lugares diferentes y hasta con personas diferentes, pero siempre habrá un momento en el que se pongan a pensar que andará haciendo el otro… así son algunas historias, como la que voy a relatar próximamente entre dos protagonistas perdidos, pero siempre recordados.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.