Sabe usted, el campeón tiene miedo, lo se muy bien. Tiene miedo y sabe muy bien cuando temblar, eso lo hace campeón. La fuerza del hombre puede trabajar y manipular las medidas del golpe, pero cuando el golpe rompe el alma no hay fuerza que pueda proteger al corazón, la vida del campeón es así, por eso sabe muy bien cuando tiene que temblar.
Últimamente mis días están dentro de una canción, la melodía perfecta que extraña a ese campeón que un día supe ser. Las reglas del juego son complicadas, la reina esta mas lejos y el peón camina solo por las calles de mi barrio, sin saber que escribir. La soledad es traicionera vio, siempre que pienses que sos feliz, te llega una lista de necesidades que no encontras en tu canción.
Ismael ha vuelto, tanto tiempo se fue que ya ni me acuerdo la última despedida. Los reflejos perdidos y un mundo encontrado entre melodías perfectas que hacen extrañar a ese campeón que un día fui. Las reglas ahora son códigos de vida y hay que respetarlos, cuando tus días parecen perder el color, siempre a tu alrededor hay gente que esta sentada esperando que cambies de canción y te dejes de joder, la soledad tiene eso que aburre al instante, por suerte. Cuando todos volvieron a empezar, acá estoy yo buscando la salida.
Ismael ha vuelto, pero enseguida se va. Sisifo y un mundo de fantasías no es lo que aprendí de aquel campeón que fui. El mundo cabe en una canción y todo sigue girando en el mismo lugar de siempre. Buenas vibras para el campeón y que el corazón no se pase de moda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.