Nunca le habia prestado atención, quizás ahora ayuda esto del viaje, pero mientras voy en el tren de Palma a Consell, escuchando a estelares e intentando no dormir, puedo observar a una chica, como decirles, una mujer joven, creo que no llega a 20 años. Ella va en el mismo tren que todos, pero dudo que su escenario sea el mismo. Va con su Ipod, escuchando quien sabe que y un celular táctil, como la mayoría de los celulares de aquí.
De repente hace saber al resto que está en el mismo vagón que todos nosotros, porque mientras se escribe con alguien, no deja de sonreír, en apenas 30 segundos, despliega la mejor curva de la mujer, como bien habia observado Marley, su sonrisa.
Fue ese el momento, quizás no lo necesito ahora, pero en verdad ese fue el momento en que recordé todas aquellas veces que del otro lado sonreías mientras nos expresábamos o nos mirábamos o nos enamorabamos.
La chica me mira y yo no dejo pasar ese lindo momento encontrado. La miro a los ojos, es muy joven, pero quizás entienda que con mi mueca le estaba agradeciendo, porque después de todo, existen momentos perdidos, en los que estando tan lejos, se pueda dibujar esa curva única, que Marley, tan bien observo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.