Hay alerta meteorológica, una marea de malos resultados, peligra tsunami… ¿Será para tanto? Mi autocrítica presiona más que nunca, algo esta fallando. Arrinconado, imaginando que hay una salida, pero sin encontrarla… desespero. Arrinconado, pero no aplastado, respiro y eso me deja tranquilo.Afuera no para de llover y adentro tengo una valija que pesa toneladas, voy a la facultad con ella al hombro y siento como se quiebra mi espalda. Se acerca el tiempo de balance, y dos malos resultados me sientan en el abismo, que maldita manía son los objetivos a cumplir, ¿Porque rozar el fracaso cuando no se alcanzan? Hay reglas, como siempre… lo importante en estos casos no es siempre cumplirlas, es mas correcto intentarlas.
Anoche sentí el ruido de la marea, angustiado, ciego y sin objeción, pisando Noviembre y rezando para que esto pase… la pregunta es ¿Y después que? Le pregunto al lector ¿Se han preguntado que pasa después de la marea? O mejor aun, ¿Se han preguntado que pasa después de esquivar al fracaso y cumplir un objetivo? Yo me lo pregunto y sigo en la sombra, con mis dos malos resultados, con alerta meteorológica y esperando que salga el sol.
(En la semana del 14 de diciembre responderé este posteo)
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