lunes, 23 de agosto de 2010

Psique y Eros (Capitulo n-1)

Habría prometido yo, que mis textos esquivarían al amor por un tiempo, lo he logrado… pero no definitivamente, es que nunca quise ser determinante, ni siquiera en esto.

Parece ser el fin, eso demuestran las actitudes, todas mis dudas te dan la razón. Aunque nunca nos gustaron los grises, aquí estamos, manchados y con muchas marcas.
Nunca fui bueno para tomar decisiones, ni si quiera para aceptar las tuyas. Parece que es el fin, y sin embargo nos queda ese sabor a reencuentro guardado en el placard, que ya supera los límites permitidos de un cementerio.
Los veranos seguirán pasando, y nosotros nos quedaremos con los últimos días de enero del 2009, delicias de amor. Pero hay que entender, traducir al castellano lo que no entiende el corazón, palabra vulgar que hacía mucho tiempo no usaba.

Hoy se pondrán las luces de los semáforos intermitentes, y no me debería asombrar si mañana te veo de la mano con tu nuevo amor, como duele imaginarlo… pero si hasta en la vida de Joaquín la vida siguió, como no hacerme eco de esa voz desafinada.
Los inviernos seguirán pasando, y nosotros seguiremos debajo de mis sabanas, sin aceptar y lavando el disfraz todos los domingo por la tarde, aunque vamos a volver a sonreír.
Te vas, y no lo quiero aceptar, aunque si te quedas, me voy yo. Psique no para de llorar y Eros sigue demostrando en la oscuridad… les dicen que algo se rompió, pero no saben que, si es verdad que aun se siguen amando.

Un capitulo (menos uno) mas de este entrañable romanticismo. No es cuestión de puntería, es cuestión de afinidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.