lunes, 13 de septiembre de 2010

La fantasía de ganar siempre.

Se levanta y siente el olor de la noche anterior, los ceniceros tapados, los vasos casi vacios y un sabor amargo descarga todos los intentos de adaptación. ¿Qué paso anoche? Se pregunta mientras se lava la boca. Lo peor de la guerra no es la guerra en sí, si no el escenario devastado que deja. El olor a derrota no es fácil de quitar, cuando la cama queda llena de marcas, soldados caídos y una bandera blanca flameando en el corazón.
Va limpiando los desastres, y se llena el sector de los desechos, varias botellas y un par de promesas que ya no sirven más. Nadie jamás hablo de amor, pero saben de qué se trata, es el momento justo para entenderlo, para escribirlo.
Todo vuelve a nacer y ella cae de rodillas, sin pedir piedad, ni perdón… no deja de pensar lo lejos que esta del paraíso soñado. Duerme cuando todos se despiertan y le abruma la desolación. Tiene más triunfos que derrotas, pero todos terminados.
De repente cae del cielo y comprende que existe un tiempo determinado, un lugar preciso y una oportunidad para cada amor. Las historias, no son más que historias contadas y que siempre exigen más de la cuenta.
Para ella, las horas pasan y entiende lo que sucede; La soledad le jugó con cartas marcadas y perdió más que dignidad. El amor no se mancha, pero siempre hay que andar limpiándolo. Mientras exista el reloj esto no va a cambiar, ella se sienta a esperar, tropezando con sus vicios y un grupo de soldados que dicen llamarse amigos, esos que al despertar no paran de aplaudir.
Se acerca el final y empiezo a temblar, esperarán ustedes que esta vez sea concluyente, y así lo voy a ser.
Todos somos ella, aun viviendo en otras historias. Buscando un equilibrio que te deje de pie, y viajando con el destino de conductor, puede que nos deja a pata. Toda la fantasía será utilizada a nuestro favor, desde que nos despertamos hasta volver a cerrar los ojos, porque no es solo cuestión de vivir, sino también de sentirse vivo.

PD: El pasado es aquella persona que te cuenta historias en un asado y todos se mueren de risa. El mejor pasado es aquel que sabe darle un final adecuado a sus historias, para que nunca, jamás… puedas olvidarlo.

1 comentario:

  1. Me encantó Javi, no sabía de este blog. Seguí siendo raro, vale la pena.... un beso enorme, Pau.

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