Lunes 18, 14:05 Hs, no encuentro las palabras justas para empezar a escribirte, no sé cómo contarte todo lo que me pasa, más que nada porque es probable que no puedas leerlo. Hace dos días cumplí veintisiete años, no es mucho, pero tampoco es poco, si me pongo a recordar todos los 16 de abril que he festejado.
Cuando era más chicos siempre me hacía ilusión los regalos que me iban a dar, me prometía que todo regalo que me hicieran iba a festejarlo de la misma manera, no podía permitirme que aquella persona que me lo entregara, se sintiera incomoda frente a mi desilusión, es por eso que aprendí a querer todas aquellas envolturas con moño.
La vida me regalo cuando nací un reloj invisible y cada día que pasa no puedo dejar de mirarlo, veintisiete años después puedo decir que me cuesta todavía aceptar algunas cosas. Me incomoda tener que convivir con el futuro y tantas veces extrañar el pasado, debe ser un tema a tratar con mi psicóloga el día que me decida a tocarle el timbre.
Todos me dicen que estoy grande y debe ser cierto, pero muchas veces me siento ese pibe que le hacía ilusión los regalos que le iban a dar, eso de contar los días para que llegue nuevamente el 16 de abril.
Lunes 18, 14:30 Hs, sigo sin encontrar las palabras justas para empezar a escribirte, no sé como contarte lo mucho que te extraño, ¿Por dónde andarás? Es una de mis tantas preguntas sin respuestas.
No es que quiera volver atrás el reloj que me regalo la vida, solo quiero que sepas que cambiaria todos aquellos regalos que me daban ilusión, por haber compartido estos veintisiete años con vos.
No solo me incomoda el futuro, a veces me incomoda el pasado en el que te perdí, porque te fuiste temprano y nunca va a ser tarde para dejar de pensar en vos.
Lunes 18 15:45hs, veintisiete años y dos días. La vida es la misma, el cuerpo es el mismo, todo es igual, solo me cuesta aceptar algunas cosas todavía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.