viernes, 13 de mayo de 2011

Un circo lleno y sin gente.

“Las promociones de un reality show se llenan de gritos y personas que se hacen fanáticas de una realidad virtual, un grupo de ciegos y sordos comparten emociones y aprenden a reírse de este show. Otros reciben un asiento dentro del circo real sin saber ni aprender a comprender lo sucedido, la vida les regala una marca que deberán esconder en su cuerpo, esas marcas que dejan varias preguntas sin responder y una injusticia enorme para el resto de sus días. ¿Por qué esperar hasta que le toque a uno? El circo está lleno y sin gente… porque todos tratan de esconderse de la realidad, refugiándose en las promociones de un reality show lleno de gritos y personas que se mienten a sí mismo.”

Las sensaciones dicen que ganan partidos y se representan a través del cuerpo, eso es lo que me viene pasando estos últimos días. La clave está en deducir que sensación es la que me lleva a vivir en un estado relajado, donde en mi barrio se llamaría, no le importa nada. Me cuelgo con pensamientos que me llevan a navegar por un rato, agradezco no tener un vicio marcado, porque en estas situaciones lo explotaría al máximo.
La sensibilidad y vulnerabilidad reinan mi ambiente, debería ser desinfectado, pero parecen tan fuertes que me cuesta desprenderme, sumado a que hace unos días que tengo en el patio de mi casa a la melancolía liberando cosas, que hacía rato había enterrado en el jardín.
Por suerte la desesperación sigue durmiendo sin despertador, se agudizan los sentidos y los pensamientos. Delirante por naturaleza comienzo a viajar sin radar en la costa.
Siento de cerca las situaciones ajenas y me cuesta creer que estoy tan lejos de muchas realidades que ocurren sobre el mismo piso donde me encuentro parado, sobre la misma calle. No quiero ser parte del circo una vez que firme el contrato, ¿porque esperar hasta que le toque a uno? … si en realidad le puede tocar a cualquiera. Las realidades son distintas, pero todos estamos dentro del mismo sistema, todos somos víctimas del presente y cómplices del pasado, pero nadie sabe que nos pasara en el futuro… futuro que es mañana, futuro que no existe.
No quiero esperar hasta mañana, tengo una vida entera para arrepentirme y nunca lo hare, el presente es el único medio por el cual puedo tener poder de decisión, mañana solamente tendré lugar a decidir otras cosas. Por hoy, mañana no existe y mañana no existirá hoy… el tiempo es el único Juez en este cronograma real que lleva mi destino, día a día.

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