lunes, 7 de mayo de 2012

La sonrisa como estandarte.


Acá estamos nuevamente, luego de una importante ausencia en el texto, de nuevo en el andén. Dicen que uno escribe cuando se siente triste o las cosas no están bien, la nostalgia, melancolía y demás, bueno, quizás eso haya sido el principal factor de mi ausencia en el blog durante estos últimos días.

Desde el final del juego que el clima resulto estable, no hay viento, lejos de los pronósticos de tempestades permanente, hoy por la ventana se ve un sol radiante. El amor es el juego más difícil, quizás por sus pocas probabilidades en sus diversos resultados. Aun siendo el mas difícil, lleva la ventaja de darte infinitas oportunidades, de eso se trata el amor cuando lo comparamos con el tiempo, nunca sabes donde vas a despertar después del sueño.

Nada habré aprendido si en los primeros pasos de esta nueva historia vuelvo a desconfiar en el destino, ya es hora de aprender que el tiempo es parte del amor y que el amor algún día va a ser parte de mi tiempo.

Desde el final del juego el clima resulta estable, los puntos suspensivos desaparecieron y ni siquiera fue un punto y aparte en la historia sin fin. Las sensaciones son tan transparentes como las decisiones y hoy puedo estar tranquilo que el camino que camine fue el correcto, por más que en su momento se haya llenado de incertidumbre.

El árbol viejo del bosque nunca caerá, seguirá de pie. Decidí alejarme y separarme después de muchos momentos juntos,  pero nunca saldrá de mis recuerdos, porque su raíz supo ser fuerte cuando la tempestad quiso bajarme. Hoy el bosque es otro y tiene un escenario hermoso, unos brazos sensibles que no dejan darme vuelta para regresar.

Desde aquí, sentado en el andén, ya fueron varios los trenes que conté pasar. La señal de la salida marca un viaje largo, sentado en el último vagón, con la sonrisa de siempre, esa que hacia un tiempo largo que no me nacía al despertar.

No puedo asegurar que el amor exista, realmente no puedo asegurarlo, pero si estoy seguro que existen ilusiones generadas por pensamientos que te llevan a un estado grato, irreal y que borra de tu mente lo que existe a tu alrededor. No se si eso es amor, lo que si se, es que eso es felicidad.

1 comentario:

  1. Genial, como siempre.
    Para mí el amor son pequeños momento en los que el ''yo'' no existe,sólo un ''nosotros''. Esos momentos no duran más que unos segundos, minutos incluso. No sientes que puedas ser uno sólo , una mirada, una sonrisa, un suspiro... eso creo que es el amor que he conocido hasta entonces.

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