viernes, 26 de julio de 2013

Es justamente ahora.

Tirados en el pasto, ella intenta explicar el amor. Hace una pausa y ese es el momento. Con sus dedos índice y medio, toma el cigarro, lo lleva a la boca, inhala profundo. El vértice superior del papel blanco se enciende, con un color naranja fuerte. El hoyuelo de su mejilla derecha se destaca en el gesto. Se toma dos segundos en el proceso de elaboración interna del humo y lo larga por la boca… todo ese instante fue necesario, para  comenzar la explicación.

_ Es como la canción que está de moda, la escuchas dos o tres veces por día y siempre te queda eso de querer volver a escucharla ni bien termina. Pero, con los días ya no te parece muy buena y te empieza a cansar. Ves a los que la escuchan por primera vez y te das cuenta que les pasa lo mismo que te paso a vos, pero para vos ya no es importante, ni te dan ganas de seguir escuchándola, entonces concluís que realmente no es tan buena la canción.

_ ¡O que no la aprendiste a disfrutar!

_ No se, después  al tiempo ya no la escuchas mas, la perdés, la reemplazas por la próxima canción que se ponga de moda. Los días pasan, las noches, las primaveras y los años. Hasta que llega un momento en el que te detenés, haces callar a la persona que está a tu lado y lo volvés a sentir, aquella sensación, es nuevamente la canción vieja que te despertó aquellos sentimientos, hace muchos años atrás. La volvés a escuchar, todos los días, entre Stop y Play, empezás a extrañarlo, porque el pasado siempre será encantador, mas con una canción de por medio.
Así es el amor, pero dejálo ahí, es probable que el problema sea mío, ni siquiera pude solucionarlo en terapia.

_ Quizás no solucionaste tu problema porque no hay problema, capaz que es parte de algo que haces todos los días y no te das cuenta.

_ ¿De qué hablas?

_Buscar la perfección. Aunque ese no sería el problema, el problema es que buscas la perfección eterna y eso si que es irreal.

_Si, puede ser, que se yo, ya no sé ni lo que quiero.

Termina el cigarro, lo arruga contra el pasto, clavando la mirada en la precisión y el humo que larga. Se termino el momento, pero comienza otro.
En el silencio, mientras se evapora el último hilo de humo que dejo ese cigarro, se escuchan las últimas notas de una linda canción. Desde la radio se hace la promoción, de ese nuevo momento que ya parece una moda y que poco tendrá que ver con el corazón.

Para algunos el amor resulta una teoría, para otros una fuerza intangible. El dialogo permite recordarlo, siempre.

Ella enciende otro cigarro, lo atrapa entre sus labios, que llevan la forma perfecta de medio corazón. Me mira mientras mantiene el humo, luego lo larga, encoje sus labios y me dice:

_ Esto es el amor, esto que estamos viviendo ahora.


El silencio toma el control, la canción de estreno marca el tiempo y el espacio, porque ese encuentro va a ser recordado por siempre.


[Relatado en primera, segunda y tercera persona del singular]



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